miércoles, septiembre 22Creativa News 2021
Shadow

Anastasio Quiroga, pastor de Cabras, editorial Muiños de Vento (ebook) disponible en Baja Libros y otras destacadas tiendas digitales

El trabajo que presenta Edgardo Miller es una compilación basada en su quehacer de periodista. Así, como un baqueano que conoce el sonido de los ripios y el polvo de los caminos, va trazando un itinerario que no tiene otra pretensión que la de recoger la vida narrada de Anastasio Quiroga para entregarla a sus lectores. No es ni más, ni menos su intención. Y por eso, desde el relato sencillo, afirmado en reportajes, citas, búsqueda de ciertos momentos singulares de la vida del creador andino que parece querer poco más que lo sientan en su andar sobre el mundo como quien monta una cabalgadura y lleva su memoria para compartirla, logra hacer sentir con hondura la significación de hombre que nos representa. No ya en el mestizaje americano en el que nos plantamos sino desde la América como totalidad histórica y vivencial. Miller logra traernos en Anastasio a la América viva que es nuestra madre tierra, la que nos hizo y nos rehízo a quienes llegamos desde nuestros ancestros de otros continentes. Y nos comunica que esa América nos hace suyos en la presencia única de ese hombre atravesado por los vientos y la música de andes. (Alejandro Tarruella)

Conocí a Anastasio Quiroga en la Feria del Libro de 1987, fue por casualidad. Lo vi entre muchos niños que lo rodeaban, le pedí una nota que hice mientras el firmaba libros y autógrafos.

Anastasio Quiroga

Sensaciones del autor

La idea de escribir este libro nació en 1990, tiempo después de aquel encuentro en la Feria del Libro. Leda Valladares fue quien me dio el empujón final para lanzarme a la aventura de escribir sobre la vida del “Pastor de cabras”. Allí, en su departamento de Recoleta, Leda me fue contando la vida de Quiroga, sobre quien ella dedicó una buena parte de su tiempo. Valladares plasmó los relatos de Anastasio sobre las tradiciones y costumbres de la Quebrada en una serie de programas que se difundían por la vieja LRA Radio Nacional.

Postergué muchas veces este trabajo, investigaba y acopiaba material y paraba por un tiempo, un año, dos y hasta tres sin hacer absolutamente nada para terminarlo. Tal vez me apasionaba tanto que no quería que llegara a su fin.

Disfruté mucho, me trasladé a la Quebrada de Humahuaca –lugar que he visitado en unas veinte oportunidades-, sentí aroma de la albahaca de las noches del carnaval, imaginé a Anastasio desplegando su arte, fue un trabajo sanador.

Me tuvo ocupado los primeros ocho meses de pandemia, de marzo a finales de agosto de 2020. Fue un bálsamo entre tanto dolor, encierro, desazón.

Edgardo Miller

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